Grupos de Ayuda Mutua para padres y/o madres que enfrentan la muerte de hijos.
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Grupos Renacer de Ayuda Mutua en Costa Rica
Aprender a hablar de lo inefable
Si también has perdido un hijo, son bienvenidos tus comentarios...
Nuestra Actitud Frente a la Vida
Se nos ha dicho que cuando perdemos un hijo estamos tan llenos de dolor que no tenemos nada para dar salvo dolor y desesperanza y que ¿cómo podemos ir a un grupo a dar algo de nosotros?
Esto quizá haya sido cierto hasta que llegó Renacer proponiendo un cambio existencial al sostener que la pérdida de un hijo es una condición permanente, pero el sufrimiento que ello produce no debe ser permanente y que, aún inmersos en la más profunda crisis, siempre nos queda la libertad para decidir la actitud con la que hemos de enfrentar nuestro destino.
Frente a lo irreversible, frente a aquello que no puede ser cambiado, el hombre tiene aún la última de las libertades individuales: la de elegir la actitud con la que ha de enfrentar su destino, a la vez, hacerse responsables de esa elección, y se podrá vivir como si los hijos fueran los artífices para arruinarnos la vida o convertir a los hijos que partieron en un valor, es decir, en algo que nos arrastre hacia nuevos valores orientados hacia el futuro.
La pérdida de un hijo es la crisis existencial más severa por la que un ser humano puede pasar, sin embargo, dentro nuestro, hay recursos interiores tan fuertes, tan increíbles, que se descubren, justamente, frente a una crisis como ésta y nos damos cuenta que se puede, hay cosas hermosas que uno descubre a partir de lo que nos pasó.
Si a nuestro hijo sólo lo dejáramos en el recuerdo del pasado, nos haría daño pues nos tendría atrapados entre recuerdos y sentimientos que no nos ayudarían a enfrentar el presente, el aquí y el ahora; pero, si yo, por mi libre elección lo convierto en un valor, lo veo adelante de mí, como algo que me arrastra, exigiéndome que actúe, que me esfuerce, se convierte así en una fuerza impulsora que me obliga a la acción, a salir para adelante.
Cuando muere un hijo, lo que importa es lo que hacemos de allí en adelante, lo que importa es cómo vivimos nuestra vida a partir de lo que nos pasó.
El vacío que dejan los hijos que se van, a veces lo queremos llenar con algo y no sabemos con qué y lo primero que se nos ocurre es llenarlo con más dolor, con lágrimas, con el llanto desesperado, con depresión o llenarlo con pastillas; si están tomando pastillas por que están tristes, están postergando lo que tarde o temprano han de enfrentar sin pastillas.
Si hay tantos padres que han podido salir, les aseguramos que ustedes también pueden salir, no abandonen la lucha, porque los hijos se lo merecen.
Hemos trabajado con el convencimiento que al enfrentarnos a situaciones límites nos damos cuenta, quizá por primera vez, que somos seres históricos, envueltos en nuestro propio devenir, que la historia ya realizada no puede ser cambiada, que no tiene sentido continuar rumiando eternamente sobre ese pasado, y que la salida existencial yace por delante nuestro, en lo que aún queda por realizar de nuestro futuro, en otras palabras, que la única manera de eliminar la oscuridad es dejando que entre la luz.
Alguien puede tomar la pérdida de un hijo y decir que el hombre es lo que recibe y que el destino lo ha castigado y ahí se terminó todo, o podemos decir que nosotros somos lo que damos a la vida y que la memoria de nuestros hijos es lo que vamos a entregar a la vida.
Tenemos que pensar muy bien que es lo que vamos a entregar a la vida, entonces podemos darnos cuenta que lo que el destino nos ha brindado es una realidad de la vida y que a nosotros nos queda la libertad interior de decidir qué va a hacer cada uno con el dolor que le ha producido la pérdida de un hijo, porque una cosa es lo que a mí me ha pasado y otra cosa es lo que yo decido hacer con eso que me ha pasado, que no es lo mismo.
Nuestros hijos han partido antes de lo que quisiéramos, pero aunque uno se muriera en vida, uno no pode decir que se muere porque se murió su hijo ¡me he muerto porque he elegido morirme después que mi hijo partió!, que es muy distinto, es pues responsabilidad de cada uno de nosotros la actitud que asumamos.
Los papás de Renacer tenemos la responsabilidad de trasmitir una actitud de solidaridad, de amor incondicional, de rescatar el valor de la vida por encima de todo lo que nos pueda pasar, lo tenemos que llevar en nuestra actitud todos los días de la vida, es nuestra responsabilidad trasmitir alegría de vivir, es nuestra responsabilidad trasmitir el valor de la vida y no importa lo que pase afuera, no importan los problemas que haya, yo tengo que tratar de mantener siempre mi mejor actitud y dar siempre lo mejor de mí, en todas las situaciones de la vida.
Al descubrir una vida nueva, al descubrir una persona nueva en nosotros, nuestra conciencia despierta y ya no podemos vivir irreflexivamente ningún momento de nuestra vida, porque ahora sabemos que esto es transitorio, lo sabemos desde adentro, entonces, aunque estemos bien tenemos que estar siempre alertas, siempre con la conciencia despierta, porque si no podemos volver a los vicios anteriores y los falsos valores vuelven a introducirse en nuestra vida y entonces, el dolor por la partida del hijo vuelve a hacerse presente.
Necesitamos tener la conciencia despierta para no estar ausentes allí donde somos espiritualmente necesarios.
Esto es parte de la esencia de Renacer.
Alicia Schneider Berti- Gustavo Berti
Nos debemos a los demás
En la foto: Ruth Altamirano con Miguel y Auria padres de Tatiana Moreira
Después de la partida de nuestros hijos ¿Qué vamos a hacer? ¿Qué camino vamos a tomar?
¡Qué difícil que es a veces decidir!, ¿no es cierto?
Una vez vino un papá y nos dice: "¡qué cosa difícil es perder un hijo! yo no lo entiendo"
¿Qué es lo que usted no entiende? le dijimos..
“Yo no entiendo esto: ¿por qué un día una cosa que hago está bien y por qué, al otro día, hago la misma cosa y está mal?”
A ver, explíquese.
Y nos dice: “el otro día yo entro al living de mi casa y está mi hija llorando, entonces, yo me acerco a ella y me pongo a llorar con ella, y los dos compartimos nuestro dolor.”
Y pregunta “¿está bien eso?”
Sí, está bien porque dos personas han compartido sus sentimientos, sus emociones.
¿Cuál es la emoción que ese hombre ha compartido con su hija? La de perder un hijo o un hermano, el dolor que tienen por haberlo perdido.
Entonces agrega: “Al día siguiente, yo estaba muy triste porque había perdido mi hijo, entro a casa y veo que mi hija estaba saliendo con el novio, yo me pongo a llorar delante de ellos y se armó un "lio" bárbaro.”
Fíjense ustedes, ese hombre los dos días lloró por lo mismo y ¿por qué un día está bien y el otro día no está bien si el sentimiento es el mismo?, si la emoción es la misma, ¿por qué un día está bien y otro día está mal?
Porque los sentimientos solos no sirven, no los podemos manejar ni nos guían hacia el sentido.
El sentido es aquello que es bueno para mí, bueno para los demás y bueno para la vida.
En el primer día, era necesario que ese papá llorara con su hija porque era bueno para él, bueno para su hija y era necesario para la vida, que los dos pudieran juntarse.
Pero el segundo día no; porque con ese llanto por su hijo, le arruinó la salida a su hija, entonces, este asunto de perder un hijo nos ha hecho replantear los viejos criterios de duelo convencional, haciendo que Renacer sea una alternativa y nos ha hecho replantear dos hombres.
Ese papá, el segundo día, debió callarse la boca, debió no llorar, debió sacrificarse, autorrenunciar a su propio dolor, porque esa renuncia y ese sacrificio lo hubiera hecho por la hija que quedaba.
Entonces, tenemos que cambiar, tenemos que saber que está bien todo aquello que yo haga, o deje de hacer, que tienda siempre a hacer algo por otra persona, algo de bien por otra persona.
El primer hombre es el hombre que responde a sus pasiones, a sus emociones y a sus sentimientos, el segundo hombre es un hombre que ha descubierto su dimensión espiritual y responde a su espíritu, responde al ser humano, al ser que sacrifica su dolor para que otra persona sufra menos.
Es el hombre que describe Víctor Frankl, cuando dice: “El hombre que se levanta por encima de su dolor, para ayudar a un hermano que sufre, trasciende como ser humano”.
¿Cuál de los dos hombres quieren ser ustedes?
El segundo, ¿No es cierto?
Entonces, tenemos que saberlo, tenemos que saber que no podemos ser juguetes de nuestros sentimientos, que no podemos, simplemente, decir: bueno, yo voy a llorar porque lo siento, porque estoy mal. ¡No! tenemos que decir: ¿a quien ayudo o a quien perjudico con esto que yo hago ahora?
Entonces, quiere decir que una vez más nosotros estamos siempre abiertos al mundo, somos trascendentes, NOS DEBEMOS A LOS DEMÁS.
Y así lo hacen los padres, al emerger más sabios, más amorosos, más receptivos hacia aquellos que los necesitan, preparados para extender una mano o prestar un hombro hermano, sabiendo que, frente a lo irreversible, frente a aquello que no puede ser cambiado, el hombre tiene aún la última de las libertades individuales: elegir la actitud con que lo enfrentará, si será como la débil hoja arrastrada por los primeros vientos de otoño, o como el árbol fuerte pero flexible que se inclina y estremece pero se yergue fortalecido cuando la tormenta pasa.
No será a partir de una mera elaboración de un duelo, de un proceso absolutamente individual y despojado de toda trascendencia, que puedan surgir individuos libres para elegir ser mejores, más compasivos y solidarios con el dolor ajeno.
Que a los corazones de cada padre de Renacer, llegue en el año que se inicia, nuestro deseo de paz y armonía, en homenaje nuestros hijos, a aquellos que están físicamente con nosotros y a los que lo están espiritualmente.
Alicia Schneider Berti- Gustavo Berti, bertilogoterapia@gmail.com, Diciembre 23 de 2011
Yo Ansiaba que no hubieras muerto,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,
Yo Ansiaba que no hubieras muerto
Yo ansiaba que no hubieras muerto, pero finalmente nos llegó tu partida hija mía
Tu ímpetu y fortaleza, el cómo combatiste tenazmente la sombra de la muerte.
Eres tú quien me ha instruido cómo lidiar con la maldad de este mundo
Eres tu quien me ha enseñado como amar de verdad
Yo ansiaba que no hubieras muerto,
Aquí podríamos estar juntos compartiendo lo que la vida nos fuera arronjando a nuestros pies, riéndonos a carcajada limpia, disfrutando el uno del otro como solíamos hacer, hablando, caminando, jugando con los perros, haciendo planes para nuestro futuro inmediato, meditando, orando, todo aquello que era parte de nuestro diario vivir Annita de mi vida.
Yo ansiaba que no hubieras muerto,
Eres tú quien me ha enseñado lo que significa amar sin clichés
Eres tú con tu bella expresión y ternura que me hacen caminar
Es tú esplendidez la que modela mi alma
Es tú representación espiritual la que mora en mí
Son tus imborrables y bellas memorias las que custodian mi fatigado y fragmentado corazón
Mi desconsuelo está allí latente
Te extraño tanto Annita de mi alma, quedé atrás, ante tu súbita partida
Yo ansiaba que no hubieras muerto,
Todos los días hablo contigo como si estuvieras a mi lado, allí sentada!!
No hay minuto, ni día, que acontezca que no estés en cada pensamiento y propósito que llevo a cabo
Te necesito aquí conmigo, pero ya estás en otra dimensión amorcito mío
Yo ansiaba que no hubieras muerto,
Mi amor por ti va mucho más allá de todo entendimiento humano
La muerte no ha podido separar,ni mucho menos, echar abajo lo que realmente personaliza la fortificación de tu amor, tan tierno, tan poderoso, tan real
Nada ni Nadie…. lo podrá diluir
Estoy adolorido, turbado, sin norte
Has partido de tu vida de este mundo terrenal, pero siempre estarás en nuestra casa….. mi corazón!!
Sí Voxy linda….!! Siempre conmigo…mi niña linda
Sí mi amor… allí estas en todas las cosas, en el aire, en el sol, en la luna, las estrellas, estas en todas partes a mi alrededor, que incluso la maldita muerte no me ha podido usurpar
Yo ansiaba que no hubieras muerto,
Tus imborrables memorias jamás serán proscritas
Eres tú quien me hace caminar erguido mirando a lo más alto, porque es allí que tu luz irradia mi parte más oscura, las gotas de lluvia son como suaves campanadas, susurrando a mis oídos, las abrigo, no deseo secarlas, son ellas las portadoras de tus caricias
Es tú amor quien llena con gotas de ternura mi lacerado corazón
La claridad que transfiere los rayos del sol que tú portas aclarece mi difusa mirada
Con bellas tonalidades y resplandor sin igual
Me detengo, respiro, sé que estás allí, tomando mi mano.
Que duro es vivir sin ti Annita mía
Yo ansiaba que no hubieras muerto,
Fui dignificado con los 20 años más maravillosos
Te quería mil años más a mi lado, pero era tu tiempo de partir a lo más alto, donde no hay odio, ni maldad, solo paz, armonía y felicidad
Siento como las alas de esa encantadora mariposa aletean a mi alrededor proporcionándome una brisa única, exclusiva, esa eras tu amorcito mío aligerando mi día
Yo ansiaba que no hubieras muerto,
Tú amor es mi bote en aguas turbulentas
Tú eres mi brújula en el incomprensible mar de la muerte
Tú amor es ilimitado como tal gran océano
La Furia de las aguas de ese océano que traen tu ausencia azotan intensamente los peñascos de mi frágil estructura corporal
Tus memorias se han convertido en mi más bello tesoro
Adorando más que nunca lo que es mío… tu gran amor
Yo ansiaba que no hubieras muerto,
Te Amará por siempre Chompi
A Puro Dolor……..Como dice la canción de “Sin Bandera”
Para mis amadísimos Annita y Álvaro Andrés
Los amé, los amó y amaré por siempre
De hecho sabemos que nunca perdemos el amor de la gente que amamos, aún en la muerte. Ellos continúan participando en todo evento, a través de cada decisión que formemos. Su amor deja una huella indeleble en nuestras memorias. Nosotros encontramos consuelo a sabiendas que nuestras vidas han sido dignificadas por haber compartido el gran amor de ambos.
Poco tiempo después, de la partida de mi amadísima Annita, y al pasar los días, he ido avanzando en la senda de ese álgido subterráneo, cada vez más tenebroso y sórdido en que me hayo. Ante la torturante realidad de la muerte de mi amada niña. Hoy plasmo que en el acontecer de la vida, el ser humano se va topando con hechos categóricos que le dejan, por un lado atónito, y por otro lo estremecen, y con qué severidad la vida le revela tan adversa representación, misma que se nos amplifica en vivo y a todo color, con una periodicidad abrumadora con el pasar del tiempo. En donde, le hacen circunscribir su entorno familiar a través de un antes y un después. Hoy un día después de conmemorar el 4to mes de la partida de mi amadísima Annita, he tenido que, ponerle otra cara a mi dolor, y estar allí para mi familia, quienes en estos momentos se han asociado al desgarrador dolor que representa la pérdida de un hij@. La foto que he subido al blog es la de Annaliza con su primo Álvaro Andrés, quien partió hoy a las 00:10 horas en un trágico accidente de tránsito. Esta foto fue tomada unos días antes de la partida de Annita, ahora, vuelven a estar juntos, sus caminos se han reencontrado de nuevo.
Conforme yo vaya comprendiendo esta profunda pérdida, me abandonaré al llanto sabiendo que lo que emane son notas de amor que se elevan a los cielos.
Tú no te sobrepones del dolor, solo pasas a través de él. Tú no puedes entenderlo, porque no puedes pasar alrededor de él. El dolor no mejora; solo se torna diferente. Cada día... nos coloca una nueva cara....
El fallecimiento de un ser amado es un suceso que excede toda expectación turbando vehementemente la parte emocional, física, mental y espiritual de cualquier individuo, todo esto centraliza un dolor e impacta de forma furibunda todo accionar que promovíamos a lo interno de nuestro seno familiar e individual, antes de la súbita partida de nuestra amada hija Annaliza. Cuando comencé a escribir este manuscrito lo hice con la intención de preparar una carta desde lo más profundo de mi corazón, que me valiera conocer mis asolados espacios internos y drenar desde allí todo lo imperativo. Así pues, se empezó a convertir en un libro, por lo cual deseo esclarecer que no soy escritor, solo soy un padre que ama y extraña a su amadísima hija con todo su corazón.
Ahora, y por si fuera poco por partida doble.
Muerte….maldita muerte!!!!!!
Tal vez no son las estrellas, sino más bien ranuras en el cielo a través del cual mis amadísimos Annaliza y Álvaro Andrés están vertiendo su gran amor y resplandeciendo hacia nosotros haciéndonos saber que están felices.
Que DIOS los tenga en la gloria…….Hasta pronto mis chiquitos lindos
Con amor Chompi
!Muerte maldita…..Muerte!
!Muerte maldita….muerte!
¿Muerte maldita… muerte! por qué te llevaste mi más bella flor… sin ton ni son?
Extirpaste mi corazón, brotando sangre permaneció, las llagas abrasadas a mi corazón,
sin mediar comunicación
Muerte maldita….Muerte…sus ojos cerró, más no cegaste su sonrisa en mi corazón,
Muerte maldita…Muerte…me arrancaste a mi hija …mis brazos asienten una estela de desazón sin parangón… nadie puede restituir, dicho clamor, pero su gran amor, indestructibles memorias me entrego…. que tú Muerte… y la humanidad, jamás me podrán despojar de mi corazón….
Muerte maldita….muerte…arrebataste mis esperanzas…más no su extraordinaria representación, la que está, en mi corazón!!!…pero eres tú hija de mi corazón, que al despertar cada fría mañana está allí!. Noto que era solo eso, una encantadora ilusión entre tanta desazón..
Aún siento la palpitación de su corazón, la humedad de sus sabanas asidas a su cuerpo
a flor de piel, con su esencia de sin igual bouquet, sin ocultar aquella encantadora expresión, aquellas dulces palabras que afloraban de tu voz….Son hoy el eco prominente de tu llamado en mi corazón,
Muerte maldita…muerte me sitiaste con un sombrío despertar. Pero, es su gran amor, que me hace preciar, la vida por continuar…….
¡Muerte asesina muerte! más no pudiste disipar…. su vigor en mi corazón!!
!Muerte maldita..…muerte….nunca aniquilarás lo que reside en el corazón!…. aunque atrás quedarás…pero, jamás podrás…arrebatar lo que nunca perecerá!
¿Qué difícil es hoy, pero eternamente estas allí! en mi corazón, reconfortándome delicadamente este inclemente hoy.. Para hacer de mi futuro…un mejor mañana?
Cuanto te extraño amorcito de mi corazón
Por siempre tú representación …..en mi corazón……
Adaptándome de nuevo a la vida sin tenerte a mi lado! Annaliza, hija de mi corazón….
A pesar de, haber leído una infinidad de artículos relacionados con el “duelo y sus etapas”, considero que, el mismo es en extremo individual, con su singular ADN…por ende, cada quién sufre su pena a su propio ritmo en tiempo y espacio, y en su propia representación, pienso que, cuando me refiero a esté bestial e inusual ajuste. Me refiero al tiempo inevitable para descollar el “shock “en el cual todavía merodeo, tal vez, nunca alcance a sobrepasarlo, creo que, es preciso, conquistar una nueva forma de existir, dentro de mí cruda realidad, la cual ha sido trasegada de una forma tan negativa.
Lo más significativo que he ejecutado en mi vida fue auxiliarte amorcito mío y estar a tu lado cuando más requeriste de mí presencia, sin importar, que quedase atrás…esto ocurrió cuando yo profesaba haber solventado y/o dilucidado gran parte de mi nebulosa existencial. Equivalentemente, el sentido de impotencia acaecido ha sido el más representativo en mí vida, en donde, hice lo qué puede, donde estaba, con los recursos que tenía a mano, en lo que resta a lo demás, no había absolutamente nada que yo pudiese hacer.
Nada de lo racional, ni de lo espiritual que he experimentado en el transcurso de mí existencia, ni en el ejercicio de mis quehaceres diarios, me valieron en tales circunstancias. Nos sobrevino una desgracia de proporciones desgarradoras y lo único que pude hacer fue acompañarte, animarte, mimarte y esperar; pero, estar allí contigo! era lo principal para mí! para mi princesa y familia inmediata…
Asimismo, razono que la vida ya es suficientemente dura e injusta, no solo basta con ver a nuestro alrededor, sino también el de miles de familias en nuestro país, que están sobrellevando en vivo y a todo color “LA MADRE DE TODAS LAS PERDIDAS CONCOCIDA POR CUALQUIER SER HUMANO LA DE UN HIJ@”.
Ratifique una vez más que, el propósito de mí vida como tal; no solo es existir, razonar, pensar, cuestionarme, sino, trata del valeroso accionar, el sentir a plenitud, amar sin atenuante alguno, sin clichés, sin ampararme a las frívolas estructuras sociales, sin acoger las endebles y opresivas reacciones emocionales que, a mí alrededor ansían ciertos individuos emplazar a mis pies . O sea, mi propósito fundamental era darme a lo más preciado que la vida me brindó como ser humano, el amor absoluto, dejando así, todo prejuicio religioso, cultural, moral, psicológico, biológico, de lado, para fundirme al unísono e intrínsecamente con aquella persona tan especial!!!....Tú mí amada hija… Annaliza de mi corazón….Mí Voxy preciosa…
Nada, absolutamente nada… se asemeja con lo anteriormente descrito, en lo que a la profundidad y dimensión que el dolor personifica “per se” por la ausencia de mi preciada hija Annaliza…La pérdida de Annita, afecto todo precedente escalafón de valores, creencias personales, culturales, experimentadas a través del tiempo y espacio. La muerte se traza bajo la percepción humana como “el fin de todo”. Su trascendental significado está calado de un desconsuelo de épicas proporciones. El dolor sufrido por la partida de Annita ha estado personalizado por una consternación indefinible; y por si fuera poco, esté no viene solo, trae consigo una soledad que sobrepasa todo intelecto humano; a través de un silencio sepulcral que deja atónito hasta el más apto... A resumidas cuentas, quede al borde del despeñadero, sin que decir, ni que hacer!
Desde aquel primer día, que trasladé a Annita en la ambulancia hacia el Hospital aprendí que ningún empleo, ningún dinero, indemniza el no haber estado a su lado las 24 horas del día. En el presente, inquiero un quehacer que me prometa un equilibrio entre el trabajo, la búsqueda de un nuevo sentido a mi vida; y mi vida familiar …que dicho sea de paso, en la actualidad, no hay nada más importante para mí que, darles el mayor cuidado, amor, y sostén que requieran…..
Del mismo modo, asimilé que lo más importante en la vida, no es ganar dinero, ni trepar en el ambicionado escalafón social, ni rebuscar el tan aclamado falso “éxito” del cual, fui partícipe en ciertos momentos de mi trayectoria personal, ni recibir honores, lo más importante en mi vida, es el tiempo que dedique a cultivar una sana interrelación con mi familia inmediata que a la postre es la “empresa más valiosa que he podido concebir”. También sé que, toda pérdida requiere de un período de adaptación a una nueva realidad, sin ese ser especial al lado.
Annita, aún percibo tu voz, cuando te acurrucabas junto a mí. Todavía, siento tus caricias, tus risas, en mis sueños, es por ello princesita que, cuando logro conciliar el sueño no deseo despertar. Por qué es allí, que revivo todo aquello, esas bellas sensaciones. Cada vez que, vislumbro tus besos en mi mejilla , juro que puedo volar, siento mi corazón palpitando precipitadamente, cuanto añoro el que estés a mi lado, porque cada vez siento esa sublime estática que me produce cada una de tus vivencias, siento que, llego al cielo, algunas veces creo que, mi corazón se paraliza de tanto dolor, porque te necesito a mi lado pero, ya te he dejado ir amorcito mío, tu representación espiritual son mi castillo, tus hermosísimos recuerdos son mi cielo, no limpio mis lágrimas ya que, siento que puedo volar a tu lado, lloro por los buenos y los malos momentos, es a través de ellos que me levanto una y otra vez cuando caigo, porque cada vez que sueño y pienso en ti, estas allí para acurrucarme una vez más y escuchar tu voz susurrándome al oído.
<<Estoy desecho, paralizado, mudo, arrastrado a través del fango de mi miseria humana>>
<<Estoy delirante. Tengo pánico a todo y a nada. No logro encontrar la armonía aún, que me permita siquiera respirar apropiadamente»
<<A pesar de estar con mi familia inmediata me siento vacío, viendo a través de ese desierto llamado vida>>
<<Qué me espera de esta vida sin ella. Estoy calcinado por las brasas de su ausencia, débil, postrado al borde del abismo existencial>>
<<Nadie tiene idea lo que siento.... La muerte me planteo el peor desafió de mi vida, maniobrar emocionalmente y entender la muerte de mi amada hija Annaliza>>
<<Mis tenues ímpetus sollozan, menguan y se desangran lentamente sin futuro, sin metas, no tengo idea de qué hacer, ni para dónde ir, como subsistiré sin ella – separado de una perceptible equidad, siendo la misma del todo incipiente, conferido por ese torbellino avasallador que representó su súbita partida - mis restantes hijos, mi esposa, mi madre, me socorren a sobrellevar tan extremada desdicha de la mejor manera posible>>
<<Me siento desbaratado y agobiado>>
<<Mi corazón ha sido cercenado de raíz – los latidos que abrigo se interconectan entre sí, pávidamente, trasmitiéndome frecuencias anómalas y pasmosamente desgarradoras>>
<<Qué perspectiva tan desesperanzadora, parte de mis sueños, anhelos y parte del futuro pensado con ella se fueron para nunca más retornar>>
<<No puedo devolver el reloj de la vida, congelar todo momento con ella, solo será viable en mi mente y en mí ya extenuado corazón>>
<<Lo que la vida me dejo no tiene sentido alguno; me dejo perplejo>>
<<Vivo con sus fuerzas. Ya nada me urge en lo absoluto>>
<<Camino de su mano, sus bellas memorias me hacen levantarme una y otra vez, me siento agobiado>>
<<He sido arrastrado y exponenciado emocionalmente me encuentro inmerso en la más oscura crisis existencial>>
Les pido que me den espacio para que dentro de mi libertad a la cual tengo un derecho inalienable sea soberano con mis emociones, estoy empezando a trabajar en ellas, antes de la partida de Annita creía que había solucionado un sinfín de dolencias existenciales, emocionales y espirituales entre otras condiciones pero, con su súbita marcha me encontré con todo un panorama de desolación y destrucción absoluta, por lo que este nuevo avanzar requerirá no solo de lo mejor de ¡José! Sino que estoy ante un evento brutal, del todo inexplorado por mí y creo que si lo hubiera advertido, en la vida hubiese estado preparado para afrontarlo ¡o me equivoco!
Por favor, no hagan comparaciones. A pesar de que estoy trabajando en trascender de la mejor forma posible mi duelo y procesar mis emociones de una óptima manera, no sé cuánto tiempo pueda durar esto en mí. Aunque algunos llamados entendidos en la materia del “duelo” escriban que el duelo persiste de uno a tres años e incluso se atrevan a decir que nosotros los hombres, como somos los machos de la sociedad ya en 6 meses nos incorporamos a nuestras antiguas rutinas de manera completa, por lo tanto, son las mujeres quienes son más sensibles y entregadas a preservar la memoria de sus hij@s, a lo cual indico ¡quienes son ellos para asegurar eso! Para hilar más delgado, algunos autores de los que he leído ni siquiera han vivido la pérdida de un hij@ ¡insólito no! En mi caso personal, entonces estoy despedazando todo paradigma pre-establecido por una sociedad ignorante y aferrada a presunciones enfermizas, a veces pienso que pasarán muchos años para poder superar este trauma.
Hay días que sobrellevo un insomnio inclemente, otros días duermo un poco mejor, tengo dolencias anómalas, estoy propenso a estar enfermo, es más desde el primer del traslado de Annita al hospital he padecido de un sinfín de malestares.
Para mí amadísima hija Annaliza...
Son ya tres meses de tu súbita partida Voxy de mi corazón…..
Heme aquí escribiéndote hija, a la gran mujer!, a quien admiré, admiro y extraño vehementemente, a la princesa, a esa invaluable amiga, portentosa, valerosa, combativa, que con su gran bondad, amor, y tenaz ternura, me otorgo durante los 20 años más hermosos que cualquier ser humano pudiese intuir.
Solo el hecho de pensar que no te tendré más a mi lado me hace sollozar, a bordo de ese navío o espectro, llamado mi realidad!, para ponerle rumbo a través de tiempos inciertos y en extremo dolorosos.
Tiempos insólitos e inenarrables son, en los cuales no encuentro representación cierta, para siquiera procurar manifestar, cuan vacío me he sentido por no tenerte a mi lado amorcito mío...
Querida Annaliza, he reavivado a duras penas el marchar en mi vida, sin tenerte a mí lado.
Hablo contigo todo el tiempo mi niña linda, sé que estás junto a mí, brindándome el impulso necesario para seguir con mi ya tortuoso día a día.
Sigo muy consternado por la culpa, de no haber hecho más por socorrerte a tiempo Annita.
La casa está tan vacía sin ti hija mía. Tanto silencio es insoportable".
El olor de tu aroma particular ya no llena el aire de nuestro alrededor.
Tu rostro, tu gesto, el contacto de la piel, los planes próximos que habíamos predestinado para emprender, ya no son evidentes.
Los 20 años de tu vida no fueron ni serán en vano, como el hermosísimo tiempo con nosotros, eternamente serán preciosos recuerdos.
Sabemos que nuestros corazones de ningún modo serán los mismos, llevaremos este inmenso dolor y te lloraremos hasta el final de nuestras vidas.
No estás aquí conmigo para ver el sol que tanto amabas apreciar.
Mis lágrimas no cesan hija mía; repasando muchas cosas que esperábamos hacer juntos.
Muchas veces me hayo silencioso sin que pensar, ni que decir.
Sé cuánto me amaste, y como te amo yo a ti hija de mi vida.
Ay hija ¡Aún merodeo, descorazonadamente por nuestra casa, buscándote, hablándote, hay instantes en que te percibo trotando alrededor de la misma, sudorosa, impetuosa, sonriente, gritándome. Chompi…cámbiese vamos a caminar con Sasha, aquí lo espero...! Póngale! que el día está muy lindo…… Vamos……que le va a caer bien…
Hoy lloro incansablemente por tu partida terrenal, además, porque te amé, te amo y amaré por siempre Annita.
Asimismo, porque he consumado que ya entraste a otra dimensión, no puedo hacer nada para suspender lo acontecido y dar vuelta atrás al reloj de la vida, solo sé que te extraño más que nunca y extrañaré por siempre princesa.
Dejaste un rastro inalterable en mi vida, por eso conviviré con nuestros seres queridos acorde a él y de tomar solo las mejores disposiciones, para vivir en conformidad con el mismo.
Es en este escrito, que manifiesto más que nunca cuanto te amo, lo importante que fuiste para mí, lo esencial que eres en mi presente y lo trascendental que serás en mi eventual futuro, no hay día que acontezca, que no experimente más acerca de tu inmenso legado de amor hija de mi vida, es más, hago un recuento, y me doy cuenta de lo mucho que influiste de manera tácita en mi vida a través de todo tu ser, creciste tan rápidamente, no sé en qué momento pasó tanta angustia en nuestras vidas, me acuerdo de esa niña traviesa, juguetona, alegre, amable y feliz que fuiste.
Tú apartamiento corporal quebranta mí ya desmejorada estructura física y por ende tenue aliento…
No encuentro bálsamo alguno que me conciba apalear este descomunal dolor en el cual me hayo, hay instantes en los cuales, debilitadamente percibo distar un poco más allá de la cortina de agua que dejan las lágrimas vertidas sobre mis ojos.
El efecto de lo que diviso es tan solitario y remoto que siento que mis restantes ímpetus desfallecen con suma desenvoltura. El no poderte mimar, abrazar, hace que mi corazón gima y maúlle, induciéndome a una perplejidad más allá de todo intelecto humano.
¡Ay hija de mi vida, que falta me haces! no hay minuto, ni día, que transcurra, que no estés en cada uno de mis pensamientos y afanes, tu eres quien con tu ternura, me entrega ímpetus para ir pasando el tiempo lo más decorosamente posible, que dicho sea de paso, es ya en demasía inclemente, es por tu firme representación espiritual y las maravillosísimas historias que conllevamos durante los 20 años más hermosos que jamás ostente regocijarme como tu padre, quienes me hacen avanzar.
Es todo lo antes referido, que salvaguarda mi corazón, a través de un reflejo de persistente animación, en donde, tu inacabable llamado! Chompi – Chompi de verdad - por favor cuídese…. Están resguardándome con mucho amor de tu parte. De la misma forma, Bombi, Chicky, Coach, Chino y Tita, han sido un invaluable soporte en este desafío que nos hemos encontrado con tu ida.
El no estar a tú lado, para escucharte, consolarte y/o para darte un consejo, me hace titiritar de miedo y desazón pero, sé que al otro lado de todos esos grandes malestares está tu amor resplandeciente enfocando mi avenida.
Quiero que me perdones si alguna vez en tus 20 años de vida física, te ofendí o te lastimé, nunca fue mi intención hacerte sentir mal, también para mí ha sido en extremo difícil, perdonarme e ir tratando mis sentimientos de culpa, pues nadie me instruyo como ser padre. Solo tú con tu infinito amor harán de mí un mejor ser humano.
Cada vez que pienso en mí, sé que he perdido gran parte de lo más preciado de mi vida con tu partida.
Pero cuando mañana vuelva a intentar hacer algo sin tu presencia física, te pondré al frente de todo ello, para reivindicar fuerzas e ir haciendo nuestros esos nuevos designios Annita de mi corazón.
Percibo tu llamado en lo más profundo de mi ser, tu representación espiritual está asiduamente dentro de mí, me tomó de la mano y digo ¡Chompi no estás solo, estoy contigo en espíritu papá! Siempre estaré a tu lado, a pesar de estar en lo más alto, nunca te dejaré padre querido.
Los amé, amo y amaré por siempre a todos papá.
No hago más que pensar en todos los ayeres, los buenos y los malos, hoy, pensé en todo el amor que conllevamos a través del tiempo, toda el regocijo que gozábamos. Si pudiera revivir el ayer a tu lado, incluso, sólo por un instante, quisiera decirte adiós y besarte, tal vez verte sonreír mi princesa linda. Es quimérico resucitar mi pasado junto a ti, hija de mí vida. Sólo lo puedo revivir una y otra vez en mi mente y corazón, para erigir de ese pasado un excelente “aquí y ahora” para vivir este día lo mejor que pueda contigo en mí corazón, para que mañana pueda mirar atrás sin tener que decir "podría haber sido."
Pero, fue entonces que enteramente entendí, que nunca podría ser, el devastador vacío y tus hermosísimos recuerdos, tomarían ese lugar por siempre dentro de mí.
Sé lo mucho que me afirmabas e inducías al florecimiento personal constante, como rebatías las maltrechas estructuras sociales y sus mundanas actitudes.
Caminaré siempre erguido con tu amor y ejemplo imborrable mi reina.
Y cuando llegue ese nuevo mañana, de hecho, sé que estaré incompleto y acogeré tu gran partida siempre. Pero, será caminando a través de las nuevas puertas de la vida, que sentiré que te tengo en nuestro hogar, ¡mi corazón!, colmado de tu presencia, sentada en ese gran sitial de amor y bondad incondicional que personalizas para mí.
Este hoy de mi vida en la tierra, comienza nuevamente. Te prometo que durará por siempre, Y desde cada día venidero de la misma manera, no hay ni habrá ningún anhelo tan fiel, tan fiable y tan cierto como tu gran amor Annita.
A pesar de tu partida te siento cerca de mí.
Todavía te escucho cuando me conversabas, sentirte cerca de mí como mi norte, el sonido de mi propio corazón palpitando, me recuerda que estás allí, a mi lado!
Y ahora que emprenda los nuevos quehaceres. ¿No cesaré de tomar tu gran legado y seguir compartiendo mi vida contigo y todos nuestros seres queridos? Así que, cuando mañana comience sin ti a mi lado, no sentiré que estamos lejos, porque siempre que pienso en ti Annita, estas aquí, en mi corazón!
¿Aire que soplas a la tierra, como tal fuego, que se esparce sobre las entrañas de mí ser a través de las nubes de la ausencia de mi amada hija, lo siento arduamente? Cielo que a veces percibo.. Como si emanara vapores letales, haciendo evidente todo mi desconsuelo, tal vez más de lo que puedo sobrellevar pero, debo dar lo mejor… estoy rebuscando desde dentro la ayuda para ver la luz… de lo que esa bella y sublime flor personifica en mi vida, no debo usurparle su brillo, como el sol, sol de un coro de activo de amor al que, me debo por encima de todo. Resplandece hija mía tal cual sol, que tu luminiscencia, guía mi camino. Si bien es cierto que, ha habido oscuridad, sé que hay una manera de conservar mi nobleza hacia todos nuestros seres queridos, ayúdame a crecer hija de mí corazón. Por lo que podré recoger los frutos, de tu alma libre y feliz. Ayúdame a ver la luz. Dame la potencia, con el estímulo de tu corazón... Para evitar la tentación de caer en desazón. Me levantaré tal como tú, cuando batallaste infatigablemente por la vida que me enamore. Me abrigo en tu corazón de la bajeza y el mal. Así que cuando visiten a mí puerta, querida hija, le diré que soy fuerte y que camino de tu mano, cuando los días acarreen esas frías tempestades de inquietud, de tú mano me aferraré y diré! todo está bajo control. Tú como mi Maestra, me socorrerás, a ver la luz dentro de la sombría oscuridad.
Gracias infinitas amorcito mío, por haberme permitido ser tu padre.
Te ama con todas sus fuerzas Chompi….
El camino del sufrimiento
Quiero compartir esta cita del libro “La ayuda mutua como factor de renovación cultural, moral y social, Fundamentos filosóficos y antropológicos”, de Alicia y Gustavo Bertí.:
A lo largo de estos años de trabajo sobre el sufrimiento y los grupos de ayuda mutua hemos tratado de transmitir la idea de algo común a todos los grupos de ayuda mutua: que todos tienen que ver con un sufrimiento inevitable, más allá del origen de ese sufrir y que por lo tanto deben estar orientados hacia el hallazgo de sentido en ese sufrimiento, que el objetivo común no debe ser no sufrir sino no sufrir en vano; que, como dice Lukas, deben ayudar a sus integrantes no a trabajar con los hechos del pasado que no pueden ser cambiados, sino a abrirse a ese mundo en el que esperan las posibilidades aún latentes en sus vidas; que deben ayudarlos a elegir, entre todas las posibilidades, las opciones con sentido (5), que deben emprender el camino, el único camino con sentido que esa conmoción existencial les plantea: el camino final de humanización.
Para un padre que se enfrenta a la muerte de un hijo o hija, el sufrimiento es algo inevitable. La muerte de un hijo es algo que no se puede cambiar. Lo único que puede cambiar es uno mismo, a partir de ese sufrimiento y caminando hacia lo que está por delante. Yo siempre he visto la muerte de mi hija, más que como un hecho doloroso, como una oportunidad que la vida me planteó de ser mejor. Por eso me encanta la frase de una cacnción de Alux Nahual, un grupo guatemalteco, que dice: Mi vida será una canción en tu honor. Y eso le da sentido a mi vida!
Mi hijo FER, cumplió 2 años de fallecido, reflexiono si realmente el año que cumplió El Grupo Renacer en Costa Rica, y cumplo Yo de estar en el grupo, nos ha servido de algo.
Para realizar la reflexión me baso en la Esencia y Fundamentos de Renacer, insertando mis propias palabras de lo que he visto dentro del grupo, entiendan que es lo que Yo veo. ¿Que pueden ver ustedes tambíen?
Resumen personal de Esencias y Fundamentos de Renacer.
1- El sufrimiento no es una enfermedad
RENACER, dice con el firme convencimiento que el sufrimiento no era, ni lo será jamás, una enfermedad, sino una situación existencial, más aún, es una condición existencial del ser humano.
Al respecto Elizabeth Lukas licenciada en Psicología, nos dice que son tres los peligros del continuo lamentarse:
1-Un sobredimensionar el motivo del lamento, el que es percibido en forma exagerada y atrae toda la concentración sobre sí mismo. (Esto no susede dentro del grupo, y las personas que lo han querido hacer ya no estan en el grupo).
2-El que se lamenta acrecienta su dolor y se siente cada vez peor: se ahoga en su pena. (Hemos visto la transformación de los semblantes de nuestros compañeros y compañeras, con sus caras tristes, hoy transmiten paz y amor).
3-La familia y la sociedad no lo toleran y abandonan al ser sufriente. (El grupo inicio con 6 personas, hoy somos como 30 personas, hay aceptación, inclusibe hasta con nuestros familiares).
1ª. Preocuparse por el otro.
¿Cuál es el primer paso en este largo y difícil camino que los grupos de ayuda mutua ofrecen? ¿Cómo hacer para sacar a los integrantes de estados de profunda concentración en sí mismo y preocuparse por el otro?.
Se debe comenzar por aprender nuevas maneras de comunicación que partan desde lo mejor de cada uno hacia lo mejor del otro, (aquí se aplica la humildad y el respeto a todos). Debemos darnos cuenta que no puede existir grupo de ayuda mutua alguno sin la presencia del otro hermano que sufre — ¿qué clase de grupo sería si yo fuese el único integrante?—Y lo mejor de cada uno es ese amor que aun tenemos, por nuestros hijos, por la vida, por Dios o por uno mismo, puesto que si los corazones estuviesen secos, sin nada de amor, nadie estaría en grupo alguno. Es entonces, a través de ese amor por el hermano que sufre y que está frente a mí, que podemos darnos cuenta que, en homenaje a nuestros hijos, hemos comenzado a reemplazar el sentimiento de dolor y desesperación por un sentimiento de amor.
Elizabeth Lukas nos deja la convicción de que “toda persona, aunque psíquicamente sea sumamente contrahecha y acorralada, podrá salvar su alma por la entrega de un poco de amor" Y el amor es humilde y es desapegado y es auto renuncia, y estas tres características humanas han estado ausentes de la existencia en la mayoría de los integrantes de los grupos, y las tres son fenómenos que reflejan la auto trascendencia humana. Hemos llegado así a "descubrir" que la respuesta del hombre al sufrimiento yace en la trascendencia, y se hace evidente una conclusión más: el sufrimiento no puede ser curado, ni resuelto, ni elaborado, el sufrimiento sólo puede ser... trascendido.
2 - El grupo se debe, por encima de todas las cosas, a los padres nuevos y a los que más sufren.
Esta dedicación a los padres más nuevos es cuestionada por algunos padres con mayor antigüedad en los grupos que expresan su preocupación por “continuar creciendo”, por seguir en el camino del “crecimiento interior” y ven este camino dificultado por esa dedicación. A esto contestamos con el mayor de los énfasis que, para Renacer Río Cuarto, el “crecimiento interior” tan buscado consiste en la cada vez más cercana aproximación a la compasión vivida (no reflexionada). En otras palabras: no se llega a ser compasivo a través de la lectura o la reflexión, sino merced al amor compartido con aquellos con quienes el destino común nos ha hermanado. En cuanto al dedicarse a los padres nuevos, ¿qué importa cuántas veces escuchemos a otros padres hablar de su sufrimiento, si nosotros mismos somos, cada vez, personas distintas? Por otra parte, todos los padres son libres de seguir buscando fuera de Renacer cuanta alternativa de crecimiento interior les sean factibles, y brindarlas, a su vez, en las mismas reuniones para el enriquecimiento de todo el grupo.
3 - El sacrificio y el esfuerzo deben ser personales
Ellos deben ser parte de lo que nosotros, padres que hemos perdido hijos, estamos dispuestos a dar a la vida como un homenaje a esos hijos que tanto nos han marcado con su partida. RENACER no debe ser sólo un lugar donde vamos a buscar ayuda, no; es un lugar donde vamos a dar lo mejor de nosotros en nombre de todos los hijos que con su partida (no una pérdida inútil) han contribuido a despertar espiritualmente a tantos padres, ayudando a hacer seres solidarios y compasivos, receptivos al dolor de los que sufren, y todo esto, sólo y únicamente por nuestros hijos, los que han partido y los que aún están físicamente con nosotros. Por este solo hecho la dimensión existencial, no importa cuán breve haya sido, de nuestros hijos se acrecienta con cada palabra de aliento, de esperanza que sale de nuestros corazones. Y esto es amor, ese amor incondicional que ni siquiera necesita de la presencia física del ser amado. Y cuando este amor se vuelca a la vida, como decía Rilke, con toda su tragedia y su belleza, la vida misma nos protege, nos defiende y poco a poco nos damos cuenta que somos parte de ella, que nada sucede porque si, que quizás perder un hijo era en realidad nuestro destino, de que finalmente estamos en paz con la vida misma, como decía Amado Nervo; " Vida, estamos en paz, nada me debes, nada te debo". (Esto es muy palpable en los miembros del grupo que se apoyan vía teléfono, internet, compartiendo un café, y porque no compartiendo una lágrima, una sonrrisa, y un gran abrazo).
4 - La tarea de Renacer es solidaria y gratuita
5 - Renacer no se identifica con causa alguna más allá de su misión
6 - Renacer no tiene preámbulos
Esto se basa en el hecho que al preambulizar se esquematiza y limita lo que debe fluir como la vida misma; es la pérdida de las infinitas posibilidades en el altar de la forma (lo ya escrito). Los preámbulos pueden ser necesarios para otros grupos de ayuda mutua, sobre todo aquellos que tienen que ver con adicciones, en los que es necesaria una severa reglamentación, pero en modo alguno son aplicables a Renacer, puesto que la vida y la muerte siguen siendo un misterio ante el que el hombre sólo puede inclinarse y tratar de verlo con los ojos de un nuevo hombre, por primera vez.
7 - Objetivos de Renacer
A) - Enfrentar el dolor (la realidad dolorosa) – (Todos hemos perdido un hijo).
B) - Aprender de esta realidad que nos toca vivir. (Y lo vamos logrando con tan poco tiempo).
C) - Otorgar al sufrimiento un sentido, y en este proceso
D) - Dar un nuevo significado a la vida.
De esta manera dejamos amplia libertad a cada padre para que haga su aprendizaje y encuentre sentido a su vida, a su sufrimiento. Así, el padre que a través del dolor descubre (asombrado) su dimensión espiritual, y a través de ella su capacidad de trascender y renunciar a su sufrimiento, lo hará a través de lo que escucha, cada vez diferente, en RENACER; de su propio camino intuitivo, alimentado por el AMOR que encuentra en el recibimiento y en las reuniones en si, y no lo hará porque lo leyó en los objetivos. Así también decimos que la paz y la serenidad no son un objetivo en si mismos, sino el resultado de una tarea bien hecha: al trascendernos para acercarnos al otro ayudándolo a recuperar la esperanza, nace en nosotros una paz interior profunda y perdurable.
8 - La más absoluta horizontalidad y abarcabilidad de los grupos
Somos todos, absoluta y totalmente, iguales porque todos hemos entregado hijos a la vida antes de lo deseado, sin importar la edad o causa de la partida; lo que nos une es el sufrimiento común.
9 - No tenemos personería jurídica
Este es un punto muy importante del mensaje de Renacer. Nosotros estamos convencidos que cuando muere un hijo algo nuestro muere, pero también sabemos que podemos elegir entre dejar morir nuestro ser o dejar morir nuestro ego. Si dejamos morir nuestro ser el mensaje final que damos a la sociedad es que nuestros hijos que partieron han sido nuestros verdugos, y este es un mensaje que ningún padre quiere dar, por lo que la única alternativa que nos queda es dejar morir nuestro ego.
10 - Por qué Ayuda Mutua y no Autoayuda
Si bien RENACER nació como grupo de autoayuda, desde hace más de 10 años se ha cambiado éste término por el de ayuda mutua. En la elección del término ayuda mutua por sobre autoayuda hemos respetado el concepto frankleano de la felicidad como resultado y no como meta, y consideramos que la ayuda a uno mismo es el resultado de una tarea adecuadamente cumplida que consiste en la ayuda a un hermano que sufre y en ese proceso de ayudar a otro me ayudo a mi mismo en una tarea de ayuda mutua. Esta vuelta de tuerca existencial que va de "recibir para después dar" (tan frecuente en los "preámbulos" de grupos de autoayuda) hacia el "dar para recibir" de Renacer, es consistente con el postulado cristiano y reafirma la auto-trascendencia del ser humano que se reconoce en la siguiente frase de Frankl: "El hombre que se levanta por sobre su dolor para ayudar a un hermano que sufre trasciende como ser humano", uno de los lemas de Renacer.
Siempre que perdemos un hijo estamos dando algo al mundo: ¿qué damos? Nada menos que una señal, un mensaje que toda la sociedad percibe, un mensaje que damos con nuestra actitud y que por lo tanto perdura y con el que sólo podemos decir dos cosas: que la muerte todo lo puede, que el amor es incapaz de derrotarla, que todo está perdido, que después de todo los hijos que partieron fueron artífices de nuestra destrucción, o podemos decir que fuerte como la muerte es el amor, que hemos decidido vivir después de todo, con la frente alta y como homenaje a nuestros seres queridos que nos han precedido en ese viaje evolutivo que llamamos muerte, y que siempre nos acompañan y esperan de nosotros sólo lo mejor.
Como decía Dostoievsky, ser dignos de nuestro sufrimiento pues igualmente digno y valioso es el origen de ese sufrir.
Porque después de todo.
“No somos lo que recibimos de la vida sino lo que devolvemos a ella Y hemos decidido devolver una obra de amor porque en ella está el recuerdo y la memoria de nuestros hijos, los que partieron y los que aún están”.
Mil felicitaciones compañeros, porque apenas tenemos un año, y otros mucho menos de estar en Renacer. Estan realizando un verdadero trabajo, basado en estos principios, los cuales con el tiempo los llegaremos aplicar de una mejor forma.
Con todo mi respeto y cariño:
Fernando Piedra, papá de FER.
